Visa D-8-1 en Corea: ¿puede invertir con patentes o maquinaria en lugar de aportar todo en efectivo?
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| Visa D-8-1 y aportación en especie en Corea |
Un fundador tecnológico quiere crear una empresa en Corea y solicitar una visa D-8-1 de inversión empresarial.
La imagen habitual es sencilla: enviar capital desde el extranjero, adquirir acciones de una sociedad coreana, completar el procedimiento de inversión extranjera y después preparar la solicitud de la visa.
Pero ¿qué ocurre si el inversor ya posee un activo valioso?
Puede ser una patente desarrollada fuera de Corea. También maquinaria de fabricación, equipos de laboratorio u otros bienes de capital que la nueva empresa coreana realmente necesita.
La pregunta entonces es:
¿Puedo aportar una patente o maquinaria a la empresa coreana en lugar de transferir toda la inversión en efectivo?
La legislación coreana permite utilizar determinados activos como aportación en especie dentro de una inversión extranjera.
Pero el punto decisivo no es cuánto cree el fundador que vale el activo.
Hay que comprobar tres cosas: si el activo puede utilizarse legalmente como objeto de inversión, cómo debe determinarse su valor y si la inversión finalmente reconocida cumple los requisitos de la D-8-1.
¿Qué es una aportación en especie para una D-8-1?
Una aportación en especie significa que el inversor aporta determinados bienes o derechos en lugar de realizar toda la inversión mediante dinero.
Dentro del marco coreano de inversión extranjera, determinados bienes de capital y derechos de propiedad industrial pueden formar parte de los objetos de inversión admitidos.
Esto puede resultar especialmente útil para empresas tecnológicas o manufactureras.
Una empresa extranjera puede tener maquinaria destinada a su nueva fábrica coreana. Un fundador puede poseer una patente que quiere aportar a la sociedad que acaba de constituir.
Pero no cualquier activo que tenga un precio puede convertirse automáticamente en capital reconocido para una D-8.
La primera pregunta debe ser:
¿Este activo concreto puede utilizarse como objeto de inversión extranjera conforme a las normas coreanas?
El fundador no puede decidir por sí solo cuánto vale la patente
Imagine que una empresa gastó una cantidad importante en desarrollar una tecnología patentada.
En sus cuentas aparecen años de investigación y desarrollo y la dirección considera que la patente vale más de 100 millones de wones.
Eso no significa que Corea vaya a reconocer automáticamente esa cifra como valor de la aportación.
Lo mismo ocurre con una máquina.
La factura de compra extranjera puede demostrar cuánto costó originalmente, pero un precio histórico o una estimación interna no se convierten por sí solos en el valor legalmente reconocido de la inversión en especie.
Las normas societarias y de inversión extranjera de Corea disponen de mecanismos específicos para verificar estas aportaciones.
La idea central es sencilla:
el valor de la inversión debe establecerse mediante el procedimiento legal aplicable, no mediante la valoración unilateral del inversor.
Patentes y maquinaria no siguen exactamente el mismo procedimiento
Este es uno de los puntos más importantes.
Es fácil imaginar una única secuencia:
tasación → inspector judicial → registro de la sociedad → visa D-8
Pero no funciona siempre así.
La legislación coreana contempla mecanismos diferentes según el tipo de activo.
Una patente u otro derecho de propiedad industrial no se verifica necesariamente del mismo modo que una máquina importada como bien de capital.
Por eso, antes de contratar una valoración, transferir una patente o enviar maquinaria a Corea, conviene clasificar correctamente el activo.
Aportar una patente: primero determine la vía de valoración reconocida
Supongamos que un fundador extranjero quiere aportar una patente a una empresa coreana.
No debería partir de esta idea:
“Gastamos 150 millones de wones desarrollándola, así que ese será su valor de inversión.”
La legislación coreana prevé un marco en el que determinados derechos de propiedad industrial pueden valorarse mediante una institución de valoración tecnológica legalmente reconocida.
Cuando se cumplen las condiciones previstas, esa valoración puede operar dentro del sistema de valoración de aportaciones en especie contemplado por el derecho societario coreano.
Eso tampoco significa que toda aportación de una patente deba pasar siempre por una valoración tecnológica y después repetir exactamente la misma valoración mediante un inspector judicial.
Existen mecanismos que, en determinados casos, pueden sustituir el procedimiento ordinario de inspección.
La pregunta práctica no debería ser:
“¿Qué empresa de valoración me dará la cifra más alta?”
Sino:
“¿Qué vía de valoración legalmente reconocida corresponde a este derecho de propiedad industrial?”
Maquinaria y bienes de capital: el procedimiento es diferente
Ahora imagine una empresa manufacturera extranjera que quiere aportar maquinaria a su filial coreana.
Los bienes de capital que cumplen los requisitos siguen otro mecanismo.
Dentro del régimen coreano de inversión extranjera, el Korea Customs Service, el Servicio de Aduanas de Corea, puede emitir una confirmación de que se ha completado una aportación en especie de determinados bienes de capital.
En la estructura aplicable, esa confirmación puede sustituir el informe de investigación del inspector previsto por la legislación mercantil.
Esta es la razón por la que no conviene enviar primero una máquina a Corea como una importación comercial ordinaria y decidir después que se utilizará como capital de inversión.
Antes del envío hay que comprobar cómo entrará el equipo en Corea dentro de la operación de inversión extranjera y qué documentación aduanera y de inversión corresponde.
No mezcle todos los procedimientos en una sola lista
En las aportaciones en especie también puede ocurrir lo contrario: recibir demasiadas instrucciones.
Un fundador puede escuchar que necesita siempre:
valoración tecnológica + tasador + inspector judicial + valoración aduanera + confirmación judicial
independientemente de lo que aporte.
Eso tampoco es correcto como regla universal.
Algunos procedimientos pertenecen a tipos de activos o vías legales diferentes.
Para determinados bienes de capital, la confirmación aduanera correspondiente puede sustituir el informe del inspector mercantil.
Para determinados derechos de propiedad industrial, una valoración reconocida puede integrarse en el marco legal de valoración de aportaciones en especie.
El orden correcto es:
identificar el activo → identificar la vía legal de valoración o verificación → completar por esa vía la aportación societaria y la inversión extranjera
No se trata de acumular todos los trámites posibles.
Los 100 millones de wones y el 10 % siguen siendo importantes
Que una patente o una máquina pueda utilizarse como aportación no significa que la visa D-8-1 esté garantizada.
La inversión completada debe seguir cumpliendo los requisitos aplicables de inversión extranjera e inmigración.
En la estructura ordinaria de la D-8-1, un punto de referencia importante es generalmente una inversión de al menos 100 millones de wones y la adquisición de al menos el 10 % de las acciones con derecho a voto de la sociedad coreana.
Pero el razonamiento no debe ser:
“Necesito una D-8, así que mi patente tiene que valer 100 millones.”
Debe ser al revés.
Primero se determina el valor reconocido mediante el procedimiento correspondiente.
Después se comprueba si ese valor y la estructura accionarial resultante cumplen los requisitos de la D-8-1.
Si el valor reconocido queda por debajo del nivel exigido, el fundador no puede sustituirlo simplemente por una valoración propia más alta. Puede ser necesario replantear la estructura o añadir otra inversión que cumpla los requisitos.
Crear la empresa y conseguir la D-8 no son el mismo trámite
Otro error frecuente es pensar que todo forma parte de una única solicitud migratoria.
Una aportación en especie puede implicar varias capas:
derecho societario → inversión extranjera → valoración o aduanas → registro de la empresa de inversión extranjera → solicitud D-8
La visa aparece al final de esa cadena.
Inmigración no convierte directamente en capital reconocido la estimación que el fundador hace de su patente o maquinaria.
La aportación debe estructurarse y documentarse primero de forma válida dentro de las normas societarias y de inversión extranjera.
Solo después tiene sentido preparar el expediente D-8.
Patente y maquinaria: dos ejemplos, dos planes distintos
Pensemos en dos inversores.
El primero posee derechos de propiedad industrial y quiere aportarlos a una empresa tecnológica coreana.
Su secuencia debería centrarse en:
elegibilidad del derecho → valoración reconocida → aportación societaria → valor de inversión y acciones resultantes
El segundo posee maquinaria de fabricación en el extranjero.
Su secuencia debería centrarse en:
elegibilidad como bien de capital → estructura de inversión antes del envío → importación y aduanas → confirmación de la aportación → valor de inversión y acciones resultantes.
Ambos pueden terminar dentro de una inversión extranjera válida, pero no necesitan recorrer exactamente el mismo procedimiento.
Qué comprobar antes de utilizar una aportación en especie para la D-8-1
Antes de transferir una patente o enviar maquinaria a Corea, confirme:
- ¿Qué activo voy a aportar y puede utilizarse legalmente como inversión?
- ¿Qué vía de valoración o verificación corresponde a ese activo?
-
¿Qué valor será reconocido legalmente en Corea?
No confíe únicamente en costes de I+D, precios históricos de compra o valoraciones internas. - ¿Cómo se incorporará el activo a la sociedad coreana?
-
¿La inversión resultante alcanza los requisitos de la D-8-1?
Compruebe tanto el importe reconocido como la estructura de acciones con derecho a voto. - ¿Se han completado los pasos de registro de la inversión extranjera antes de preparar la solicitud D-8?
Lo esencial
Una empresa o fundador extranjero puede utilizar determinados derechos de propiedad industrial, como patentes, y determinados bienes de capital, como maquinaria, dentro de una aportación en especie en Corea.
Pero una aportación en especie para una D-8-1 no es simplemente otra forma de decir:
“En vez de enviar 100 millones de wones, traigo algo que yo considero que vale 100 millones.”
La pregunta correcta es:
¿Qué activo es? → ¿puede utilizarse? → ¿qué vía legal de valoración o verificación corresponde? → ¿qué valor reconoce Corea? → ¿cómo se aporta a la sociedad? → ¿la inversión final cumple los requisitos D-8-1?
Para una startup tecnológica o una empresa manufacturera, resolver estas cuestiones antes de transferir la propiedad intelectual o enviar la maquinaria a Corea puede evitar tener que rehacer posteriormente toda la estructura de inversión.
Fuentes oficiales
Foreign Investment Promotion Act and Enforcement Decree
Commercial Act — Articles 299 and 299-2
Invest KOREA / KOTRA — Foreign Investment Procedures
Korea Customs Service — In-Kind Investment of Capital Goods
Korea Immigration Service — D-8 Corporate Investment Requirements
Aviso
Este artículo ofrece información general sobre aportaciones en especie y preparación de una visa D-8-1 en Corea. La elegibilidad del activo, la valoración, el registro societario, los procedimientos aduaneros, el registro de inversión extranjera y los requisitos migratorios pueden variar según el activo y la estructura utilizada. Confirme el procedimiento aplicable antes de transferir propiedad intelectual, enviar bienes de capital o confiar en una aportación en especie para una solicitud D-8.
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